jueves, 31 de diciembre de 2009

::: La "burbuja" del jamón :::



Los años que transcurren entre el 2000 y 2007 fueron buenos años de crecimiento en las empresas, las cuales duplicaron su tamaño. Pero nos centraremos en la producción de jamones.

El calor del crédito fácil hizo que muchas personas, entre ellas muchos empresarios inmobiliarios, entraron en el negocio (del jamón) y se produjera una producción masiva. Las ventas de jamones aumentaron, por lo que la cantidad ofertada tuvo que aumentar vertiginosamente así como los precios tuvieron que bajar. Ha este hecho se le denominó “socialización del ibérico”.

¿Qué sucedió a partir del año 2007? Que llegó la crisis económica, y los bancos dejaron de dar créditos por considerar el porcino un sector de riesgo, así el consumo empezó a contraerse y los precios a desplomarse más de lo que ya estaban. Al disminuir el consumo de jamones, debido a la mala situación de las rentas familiares, y las empresas seguir produciéndolos, aunque ya no sea de manera tan masiva, hace que los precios del bien o el jamón bajen. Una simple Ley de la oferta y la demanda.

Algunos datos estadísticos que se ofrecen es que las ventas de jamón van a caer un 20% estas navidades, siendo el principal motivo el descenso de las cestas de regalo de empresas. Así como el precio del jamón de cebo se ha desplomado en un 50% en el último año.

Toda esta situación en la disminución de los precios ha provocado diversos problemas. Uno de ellos es el excedente de cuatro millones de piezas, ya que al haber mayor cantidad de jamones a la venta que número de consumidores, provoca que aparezca este efecto. Hemos de decir que los oferentes y demandantes no se encuentran en un equilibrio, aunque se intentarán dar algún tipo de soluciones para llegar a él.

Otro de los problemas es la confusión que está provocando en el consumidor los distintos tipos de jamón. Ya que tienen que saber distinguir unos de otros.

Pero uno de los más grandes problemas es que son los ganaderos los que más sufren los efectos de la crisis ya que son el primer eslabón de la cadena alimenticia. Se estima que han perdido unos 120 euros por cerdo.

Existen varias alternativas para salir del problema y sacar rentabilidad a los jamones y así conseguir un equilibrio entre los oferentes y demandantes.

Por un lado, creo que la Administración debe tipificar con más claridad las distintas clases de cerdo.

Por otro lado, y creo que el más rentable, llevar a cabo estrategias de marketing promocional. Un ejemplo: una agencia de viajes de ámbito estatal, ofrece un jamón de regalo a quien contrate un vuelo de bajo coste, o una agencia de viaje promocione un viaje a Granada, con pensión completa, visita a la Alhambra y una paletilla de jamón.

Y por último, pensar en llevar a cabo una exportación del producto. Aunque es verdad, esto ya se está llevando a cabo y los resultados van siendo positivos.

Alguna de estas situaciones podría ser una forma de sacar del pozo a los jamones ahogados por la crisis.


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